GUERRA CIVIL EN BADAJOZ
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martes, 27 de enero de 2026

Zafra. El reencuentro con la memoria: Un viaje en el 2007.

"El valor de lo que guardamos"
"Rescatar estas fotos ha sido como abrir una cápsula del tiempo. Las tomé en 2007, en un momento en que mi curiosidad por la Guerra Civil apenas despertaba. Hoy, casi dos décadas después, las comparto no solo por su valor histórico, sino como testimonio de aquel primer impulso por documentar nuestra memoria. Son el reflejo de una época en la que el silencio empezaba, por fin, a romperse."

Recuerdo perfectamente aquel día de 2007. Estaba leyendo la prensa cuando un titular captó mi atención: se inauguraba una exposición sobre la Guerra Civil en la Casa de la Cultura de Zafra.
En aquel entonces, yo era prácticamente un recién llegado a este tema; apenas había comenzado a investigar en diciembre de 2006. Movido por la curiosidad y el entusiasmo del principiante, no lo dudé un segundo: cogí el coche y salí hacia allá con la sencilla cámara de fotos que tenía en aquella época.   

El hallazgo entre archivos
La exposición estaba muy bien armada. Entre los textos y documentos, me topé con una fotografía que ya me resultaba familiar por haberla visto en internet. Eran los años en los que el acceso a este tipo de material empezaba a normalizarse; más que censura, lo que había existido hasta entonces era un largo silencio que, poco a poco, se iba rompiendo.
Aun así, verla allí, en ese contexto, le daba un valor especial. Capturé aquel momento con mi cámara, sin saber que esas imágenes quedarían guardadas durante años.
Un hallazgo inesperado (20 de enero de 2026)
Lo curioso de los archivos es que tienen vida propia. Ayer mismo, 20 de enero de 2026, mientras revisaba mis carpetas antiguas, estas fotografías volvieron a aparecer frente a mí.
Al verlas de nuevo, sentí la misma sorpresa que aquel día en Zafra. Creo firmemente que este material merece salir a la luz y ser compartido. Es parte de nuestro rompecabezas histórico y, para mí, ha sido un placer reencontrarme con este pedazo de mi propio camino como investigador.
Espero que disfrutéis de estas imágenes tanto como yo disfruté descubriéndolas.
La imagen muestra un panel informativo de una exposición titulada "Viviendo la utopía". Guerra o revolución". El panel combina textos históricos, fotografías y carteles de la época de la Guerra Civil española para ilustrar las tensiones ideológicas del momento.
A continuación se detallan los elementos principales del panel:
  • Tema central: El texto principal explica la posición de los anarquistas, quienes se sentían aislados frente al aparato estatal republicano. Menciona que solo algunos sectores de socialistas, marxistas independientes (como el POUM) y partes de la UGT se adhirieron al proyecto revolucionario impulsado por la CNT.
  • Cartelería revolucionaria: En el margen izquierdo se observan cuatro carteles emblemáticos que representan a diferentes organizaciones:
    • Un cartel de la FAI con la palabra "Llibertat!".
    • Un càrtel del P.O.U.M. dirigido a los campesinos: "La terra és vostra".
    • Un cartel de unidad entre U.G.T. y C.N.T. que reza "Unió és força".
    • Un cartel que prioriza el esfuerzo bélico: "Primero ganar la guerra".
  • Prensa de la época: Se incluyen dos cabeceras del diario ABC con mensajes opuestos: "¡Viva la República!" y "Viva España", reflejando la división del país.
  • Testimonios y Fotografías:
    • Aparecen fotografías de soldados en el frente y de un "Militar de la República".
    • Incluye una cita de Fernando Cuevas, combatiente del Batallón Pío Sopena, quien describe el uniforme "Durruti" que llevaban: cazadora naranja, pantalones de pana, botas y gorra con visera, señalando que "no era ropa militar del ejército".
  • Contexto histórico: En la parte inferior, un texto analiza la necesidad de frenar al fascismo ante la incapacidad de la II República para solucionar los problemas básicos de la población, lo que dio lugar a dos planteamientos distintos para enfrentar la sublevación.
El panel informativo que has rescatado de tus archivos se titula "Viviendo la utopía: Guerra o revolución". Forma parte de una exposición organizada por la CNT de Extremadura con motivo del 70.º aniversario de la Guerra Civil Española (GCE).
A continuación, detallo los puntos clave que presenta este documento histórico:
1. El Dilema: ¿Guerra o Revolución?
El artículo analiza la tensión ideológica dentro del bando republicano.
  • Postura Anarquista: Defendían que la revolución social era inseparable de la guerra contra el fascismo. Propugnaban la colectivización de tierras y fábricas gestionadas por los propios trabajadores.
  • Postura Centralista (PCE y Gobierno): Sostenían que lo prioritario era ganar la guerra mediante un ejército profesional y disciplinado, dejando la revolución para después.
2. Elementos Visuales y Simbología
El panel utiliza una rica iconografía para ilustrar el conflicto:
  • Cartelería: Se muestran carteles de la FAI ("Llibertat!"), del P.O.U.M. ("La terra es vostra") y de la unidad U.G.T.-C.N.T..
  • Prensa: Aparecen dos portadas del diario ABC que muestran la fractura del país: una con el lema "¡Viva la República!" y otra con "Viva España".
  • Fotografías: Imágenes de milicianos y un "Militar de la República" que contrastan la estructura formal con la voluntaria.
3. El Contexto de Extremadura
El texto destaca la participación específica de la región en el conflicto:
  • Batallón "Pío Sopena": Formado a principios de 1937 en Cabeza del Buey por milicianos anarquistas de la zona (Quintana de la Serena, entre otros).
  • El Uniforme "Durruti": Fernando Cuevas, combatiente del batallón, describe que vestían una cazadora naranja, pantalones de pana y botas, señalando que "no era ropa militar del ejército".
  • Despliegue: El batallón combatió en frentes como Casas de Don Pedro, Navalvillar de Pela y Peraleda del Zaucejo antes de ser integrado en el Ejército Popular republicano.
4. Conclusión del Panel
El artículo cierra con una reflexión sobre la incapacidad de la II República para solucionar problemas básicos, lo que llevó a los militantes libertarios a buscar un sistema asambleario e igualitario. Finalmente, subraya que, aunque el batallón tuvo que militarizarse, su esencia siempre fue reticente a la estructura castrense: "Reaccionó, no veíamos…, no queríamos ser militares".

Una de las imágenes muestra la disposición de la muestra en un patio interior de la Casa de la Cultura de Zafra, con arcos y columnas, donde se aprecian varios paneles colocados sobre caballetes.
La imagen muestra un panel de collage con fotografías de la época que ilustran la realidad del conflicto:
  • Se observan barricadas en las ciudades, tanques improvisados con las siglas CNT-FAI, milicianos en el frente y escenas de la vida cotidiana en las trincheras, como soldados jugando al ajedrez.
  • La exposición se instaló en un patio de estilo tradicional. Casa de la Cultura de Zafra que mencionaste, con columnas clásicas y arcos.
  • Los paneles están montados sobre caballetes de madera, lo que les da un aire itinerante y accesible.
En conjunto, estas imágenes capturan un esfuerzo por rescatar la memoria histórica libertaria en Extremadura, destacando no solo los grandes eventos políticos, sino las vivencias y señas de identidad de los combatientes locales bajo el lema: "En lucha por un mundo nuevo".
Este panel se centra en los cambios económicos y sociales impulsados por el movimiento:
  • Economía: Explica la abolición del dinero y su sustitución por vales de la colectividad.
  • Servicios sociales: Menciona la puesta en marcha de comedores populares, granjas avícolas, escuelas racionalistas y ateneos.
  • Expropiaciones: Describe la toma de fábricas, empresas y tierras por parte de los trabajadores y campesinos para su explotación común.
  • Datos regionales: Señala que en la zona republicana de Extremadura se contabilizaron colectividades en la provincia de Badajoz controladas por la UGT y la CNT.    
  • 1. Temática y Contexto Histórico
    La mayoría de las fotografías pertenecen al fondo de la Oficina de Información y Propaganda de la CNT-FAI (Confederación Nacional del Trabajo - Federación Anarquista Ibérica), activa principalmente en Barcelona entre 1936 y 1939.
    • Propaganda y Cultura: Destaca una foto en la parte inferior central que muestra un quiosco o puesto con el letrero: "PROPAGANDA C.N.T. F.A.I. SECCIÓN LIBRERÍA". Esto refleja la importancia que el movimiento anarquista daba a la alfabetización y la difusión de ideas.
    • Vida Cotidiana y Revolución: Se observan imágenes de niños jugando en corro, escenas de milicianos en el frente o en momentos de descanso, y retratos de trabajadores.
    • Espacios Públicos: Algunas fotos capturan calles de ciudades (posiblemente Barcelona) con edificios emblemáticos y cartelería de la época.
    2. Composición del Panel
    • Disposición: Las fotos no siguen una cuadrícula perfecta, lo que le da un aire de "archivo recuperado" o collage documental.
    • Estado de las fotos: Algunas presentan bordes ligeramente desgastados o curvados, lo que enfatiza su valor como objetos históricos originales o reproducciones fieles de archivos antiguos.
    • Reflejos: En el cristal del marco se aprecian reflejos del entorno donde está expuesto el panel, lo que sugiere que se encuentra en un museo, centro cultural o espacio de memoria histórica (como el Arxiu Fotogràfic de Barcelona o la Fundación Anselmo Lorenzo).
    3. Elementos Visuales Destacados
    • Infancia: Varias fotos muestran a niños en entornos educativos o de juego, subrayando el enfoque de la revolución social en las nuevas generaciones.
    • Milicias: Imágenes de hombres uniformados y armados, representativos de las milicias populares que combatieron en los inicios del conflicto.
    • Arte y Simbolismo: Hay fotos de bustos o esculturas, además de interiores de edificios que podrían haber sido colectivizados o utilizados como centros culturales.
    Este tipo de paneles suelen formar parte de exposiciones dedicadas a la "Gráfica Anarquista", que buscan rescatar la memoria visual de un periodo donde la fotografía se utilizó como una poderosa herramienta de comunicación social y política.
    1. Filosofía Educativa y el Lema de las "24 Horas"
    En la parte superior derecha, destaca una imagen de una pizarra con una reivindicación clásica del movimiento obrero, adaptada a la visión integral del anarquismo:
    • 8 horas de trabajo + 8 horas de formación + 8 horas de descanso = 24 horas de felicidad. El texto introductorio explica que, para los anarquistas, la educación y la revolución son inseparables. La pedagogía se entendía como una herramienta de liberación para crear conciencia de clase y luchar contra el sistema patriarcal, permitiendo que hombres y mujeres estudiaran juntos.
    2. Cultura y Educación (Columna Izquierda)
    Esta sección describe la creación de un sistema educativo racionalista y alternativo al estatal y religioso de la época (primera mitad del siglo XX):
    • La Escuela Moderna: Se menciona la influencia de Ferrer i Guardia y sus escuelas racionalistas, que se basaban en la coeducación de sexos, la ausencia de castigos o premios, y el aprendizaje no competitivo.
    • Ateneos Libertarios: Eran centros culturales que funcionaban como bibliotecas, escuelas nocturnas para adultos y lugares de conferencias.
    • Presencia en Extremadura: El cartel destaca específicamente la existencia de estos ateneos en localidades extremeñas como Navalmoral de la Mata, Plasencia, Garciaz y Azuaga.
    3. Las Mujeres y la Revolución Social (Columna Derecha)
    Se dedica un espacio importante a la agrupación Mujeres Libres, una organización femenina autónoma dentro del movimiento libertario:
    • Autonomía: A diferencia de otras organizaciones, Mujeres Libres insistió en funcionar de forma independiente para que las mujeres pudieran adquirir confianza y participar como iguales.
    • Capacitación y Captación: Su objetivo era alfabetizar y formar a las mujeres obreras y campesinas para que pudieran ser sujetos activos de la revolución.
    • Logros: En menos de tres años, crearon guarderías, comedores populares, escuelas de enfermeras y los llamados "liberatorios de prostitución".
    • Extremadura: Se menciona la presencia de grupos en Castuera y otras zonas de la región durante la guerra.
    4. Elementos Visuales
    • Fotografías históricas: Muestran grupos de trabajadores, alumnos en escuelas racionalistas, portadas de revistas emblemáticas como La Revista Blanca, Estudios o Tierra y Libertad, y escenas de mujeres trabajando y organizándose.
    • Logotipos: En la parte inferior aparece el logo de la CNT-AIT de Extremadura y menciones a la Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo.
    Resumen del Mensaje
    El cartel busca rescatar la memoria histórica de la "revolución social" que ocurrió paralelamente a la guerra, enfatizando que el proyecto anarquista no solo era militar, sino que buscaba una transformación profunda de la sociedad a través de la cultura, la igualdad de género y la educación libre.
  • El cartel "Tres Frentes de Lucha" es un ejemplo perfecto de cómo el movimiento libertario no limitaba la "guerra" al campo de batalla. Divide el esfuerzo revolucionario en:
    • Frente de Guerra: Los obreros armados para combatir el fascismo internacional.
    • Frente de Trabajo: El proletariado organizado en fábricas y campos para asegurar la producción necesaria para el triunfo.
    • Frente de Cultura: La educación y el estudio como herramientas para "capacitarse para realizar la gran obra transformadora" de la revolución.
En el cartel de las Juventudes Libertarias ("¡Jóvenes! Vosotros sois la esperanza del mañana"), se observa una estética muy común en el anarquismo:
  • El cuerpo como símbolo de libertad: El uso de la desnudez en esta época representaba la liberación del individuo frente a la moral católica tradicional. Los dos jóvenes sosteniendo el mundo simbolizan una nueva humanidad que nace libre de las "cadenas" del pasado.
  • Simbología cultural: A los pies de los jóvenes aparecen libros, plumas y tinteros, reforzando la idea de que la revolución se construye con la mente y el estudio, no solo con las armas.
Estos carteles funcionaban como "un grito en la pared", buscando no solo informar, sino provocar una respuesta emocional y adhesión inmediata a la causa revolucionaria.
El cartel titulado "Exilio y Dictadura" forma parte de la serie conmemorativa de la CNT sobre la Guerra Civil y aborda las siguientes etapas históricas:
  • El Fin de la Guerra: Incluye el último parte oficial de Franco (1 de abril de 1939) declarando la victoria y la derrota del "ejército rojo".
  • El Éxodo: Describe la huida de unas 500,000 personas hacia Francia y el confinamiento en campos de concentración como Argelès-sur-Mer en condiciones infrahumanas.
  • La Represión en España: Menciona las leyes de responsabilidades políticas, los 280,000 reclusos, el hambre y el uso de presos como mano de obra esclava (ejemplificado en el canal de Montijo, Extremadura).
  • Resistencia y Clandestinidad: Destaca la lucha de los "maquis" (guerrilla urbana) con figuras como Quico Sabaté y la reorganización de la CNT y las Juventudes Libertarias en el exilio y el interior.
  • Transición: Finaliza mencionando la vuelta a la legalidad tras la muerte del dictador y las multitudinarias jornadas libertarias de 1977.
"Queridos amigos/as y seguidores de mi página web:
Es un verdadero placer para mí seguir compartiendo con vosotros los hallazgos, vestigios y todo lo relacionado con la Guerra Civil en Extremadura. Esta publicación, en particular, representa para mí un gran logro personal.
Me gustaría destacar que, gracias a la inteligencia artificial, hoy es posible descifrar y analizar el contenido de la cartelería histórica con una precisión asombrosa. Para alguien como yo, un apasionado de la informática, este avance parece sacado de una fantasía. Si me lo hubieran contado de niño, lo habría agrupado con las aventuras del Capitán Trueno, esos cómics que devoraba durante las calurosas siestas de verano en nuestra Tierra de Barros, refugiado en casa para escapar del sol.
Imaginad lo que significa para mí el uso de la IA; yo, que siempre he sido un 'fantasioso', como bien decía mi abuela Rosario. Hoy esa fantasía se hace realidad para ayudarnos a rescatar nuestra historia.
No os aburro más. Espero de corazón que disfrutéis de este artículo tanto como yo he disfrutado preparándolo"

Fiel a mi curiosidad por la informática, he utilizado asistentes de inteligencia artificial para descifrar los matices de esta cartelería histórica y dar forma final a este artículo."

José Pecero Merchán.




- enero 27, 2026 No hay comentarios:
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domingo, 23 de noviembre de 2025

Extremadura, la memoria desenterrada: treinta relatos contra el silencio.


Chema Álvarez y Ángel Olmedo firman en ‘Extremadura contra el olvido’ una obra necesaria que trasciende el dato histórico para poner rostro humano a la represión, la guerrilla y la clandestinidad en la región.

Por Redacción Cultura | 21 de noviembre de 2025. guerracivilenbadajoz.com

Hay libros que se leen y libros que se escuchan. El que acaban de presentar Chema Álvarez y Ángel Olmedo, bajo el sello de Jarramplas, pertenece a esta segunda categoría: sus páginas resuenan con el eco de lo que se intentó callar durante décadas.

Bajo el título “Extremadura contra el olvido: Historias de memoria y resistencia”, los autores no se han limitado a compilar una cronología fría de la Guerra Civil y el franquismo. Han hecho algo mucho más difícil y periodísticamente valioso: han bajado al barro de la microhistoria para rescatar una treintena de relatos breves que, unidos, forman el mosaico del trauma y la dignidad extremeña.

La investigación como acto de justicia

La obra se aleja del tratado académico denso para abrazar una narrativa ágil pero rigurosa. Álvarez y Olmedo, fruto de una exhaustiva investigación, nos llevan de la mano por los capítulos más oscuros de la historia reciente de Extremadura.

"No estamos ante un libro de vencidos, sino de resistentes. El texto actúa como un notario de la realidad que desmonta la versión oficial del silencio impuesta durante cuarenta años."

A través de sus capítulos, el lector descubre la realidad de aquellos que "se echaron al monte": los maquis, hombres y mujeres que hicieron de las sierras extremeñas su trinchera cuando todo parecía perdido. Pero el libro también ilumina los rincones de la clandestinidad urbana y rural, narrando la vida de quienes, sin armas, sostuvieron la estructura de la oposición bajo la amenaza constante de la delación y la muerte.

Las consecuencias del presente

Uno de los grandes aciertos de “Extremadura contra el olvido” es su capacidad para conectar el pasado con el “a día de hoy”. Los autores sostienen la tesis de que la represión no acabó con la muerte del dictador, sino que sus consecuencias —el miedo atávico, el duelo no resuelto, las fosas sin abrir— han vertebrado la sociología extremeña hasta nuestros días.

Las treinta historias breves funcionan como daguerrotipos: instantáneas de vidas truncadas que explican por qué somos quienes somos hoy. No se trata solo de reivindicar el pasado, sino de sanar el presente.

Un libro para la estantería de la historia

En una época donde el revisionismo amenaza con diluir los hechos, la labor de Álvarez y Olmedo se antoja imprescindible. La edición de Jarramplas (2025) es cuidada y sobria, cediendo todo el protagonismo a la palabra y al testimonio.

Este no es solo un libro para historiadores o para familiares de las víctimas; es un manual de ciudadanía. Es la prueba documental de que en Extremadura, frente a la maquinaria del olvido, siempre existió y existirá la resistencia de la memoria.

El libro "Extremadura contra el olvido. Historias de memoria y resistencia" puede conseguirse escribiendo directamente a la editorial Jarramplas a través de su perfil en la red social X (antes Twitter), buscando el usuario @Jarramplas_Ed, o enviando una solicitud al correo electrónico jarramplaseditorial@protonmail.com . Este método de contacto directo responde al carácter autogestionado de la editorial, que prioriza la venta sin intermediarios convencionales y asegura un trato personalizado para quienes están interesados ​​en el libro.ventana digital+ 1​

Alternativamente, el libro también puede encontrarse en algunas librerías independientes y puntos de venta alternativos, aunque el canal preferente de distribución continúa siendo el contacto directo con la editorial. Esta forma de adquisición potencia la relación cercana entre autoría/edición y lectorado, fidelizando a una comunidad consciente del valor de la memoria y la resistencia histórica.

La guerra en Extremadura no fue una guerra. 

Cuando pensamos en la Guerra Civil, a menudo visualizamos trincheras y frentes estáticos. Pero Chema Álvarez y Ángel Olmedo nos recuerdan algo brutalmente simple: en Extremadura, lo que ocurrió tras el golpe del 36 se parece más a un genocidio ideológico que a un combate bélico.

Una entrevista para combatir el olvido. Realizada y publicada para El Salto digital.

    José Pecero Merchán

- noviembre 23, 2025 No hay comentarios:
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miércoles, 26 de abril de 2023

86 AÑOS DEL BOMBARDEO DE GUERNICA: ASI FUE EL ATAQUE

El lunes, 26 de abril de 1937, las bombas arrasaron Guernica. Se cumplen años del ataque a la localidad vizcaína por parte de la Legión Cóndor de la Alemania Nazi y la Aviación Legionaria de la Italia fascista de Benito Mussolini.

Era un día de mercado, por lo que había multitud de gente en el centro de la villa, que quedó completamente destrozado por las bombas, en lo que se considera un ensayo de la II Guerra Mundial por la táctica tan devastadora utilizada.

El bombardeo se prolongó durante más de tres horas. Hacia las cuatro de la tarde apareció un primer avión que dejó caer algunas bombas. Quince minutos después llegó la primera oleada, con tres aviones en formación triangular volando muy bajo.

"Los aviones despegaban del aeródromo de Vitoria, rebasaban el litoral y luego, dando media vuelta, seguían el valle del Oca, atacando Guernica de norte a sur", contaba el historiador José Manuel Martínez Bande, especialista en la historia militar de la Guerra Civil Española.

Los aviones utilizados eran de tres tipos: Heinkel 111, Junker 52 de bombardeo y Heinkel 51 de caza y ametrallamiento. Según Martínez Bande, "en cada oleada actuaban, entre bombardeos y cazas, alrededor de 15 a 20 aviones. Eran suficientes. Su táctica consistió en arrojar primero bombas rompedoras ordinarias, luego racimos de pequeñas bombas incendiarias y simultáneamente ametrallar al personal al descubierto, no sólo el que se encontraba en la ciudad, sino también en sus alrededores e incluso en las anteiglesias comarcales".

Hay otros autores que sostienen, sinb embargo, que no se trató de un bombardeo continuado, sino que los bombardeos pretendían destruir la localidad de manera selectiva

.Más de 31 toneladas de bombas

En total se estima que se lanzaron sobre #Gernika más de 30 toneladas de bombas. El 85,22% de los edificios -un total de 271- quedaron totalmente destruidos y el resto parcialmente afectados. Se generaron 60.000 metros cúbicos de escombros, que tardaron cuatro años en ser retirados por completo.

"Cuando pasó el bombardeo, la gente salió de sus refugios. Nadie lloraba. Sus rostros mostraban asombro. Ninguno de nosotros podía comprender lo que veía. Al ponerse el sol, aun no podía verse más allá de los 500 metros", relataba el religioso Alberto de Onaindia, testigo directo del ataque.

Además, las bombas incendiarias generaron un incendio que tardó al menos un día en ser sofocado. Por el contrario, las fábricas de armamento y el puente de Errenteria, los únicos objetivos estratégicos de la localidad vasca, quedaron intactos. Tampoco resultaron dañados el árbol de Guernica, símbolo de las libertades vascas, ni la Casa de Juntas.

Sin cifra exacta de víctimas

Nunca ha habido una cifra exacta ni fiable de víctimas por el bombardeo. El Gobierno vasco registró 1.654 muertos y 889 heridos. José de Labauria, entonces alcalde de Guernica, cifró los fallecidos en más de mil. Las últimas indagaciones rebajan el número de muertos a entre 250 y 300. Historiadores señalan al respecto de esta cantidad tan baja que no hubo más fallecidos porque, tras el primer bombardeo, la gente se refugió en el monte.

En cualquier caso, el régimen franquista nunca registró ninguna muerte. El mismo Franco jamás reconoció en público que el ejército alemán fue el responsable del bombardeo. Actualmente se sigue investigando para tratar de arrojar luz sobre el alcance del ataque y el número de falelcidos.

Tres días después del bombardeo, llegó a Guernica un contingente militar franquista. Muchos de los habitantes, especialmente aquellos conocidos como republicanos y nacionalistas, huyeron por temor a represalias.

Aquí estoy

frente a ti Tibidabo

hablando viendo

la tierra que me faltaba para escribir "mi patria

eeeeees también europa y poderosa"

asomo el torso y se me dora

paso sorbiendo roma olivo entro

por el Arc de Bará

de repente remonto todo transido el hondo

Ebro

a brazazos retorno arribo a ti

Vizcaya

árbol que llevo y amo desde la raíz

y un día fue arruinado bajo el cielo

Ved aquí las señales

esparcid los vestigios

el grito la ira

gimiente

con el barabay

el toro cabreado directamente oíd

ira escarnio ni dios

oh nunca nunca

oh quiero quiero que no se trapapelen

el cuello bajo la piedra

la leche en pleno rostro el dedo

de este niño

oh nunca ved aquí

la luz equilibrando el árbol

de la vida.

(De "En castellano", 1960)

Blas de Otero (1916-1979)

- abril 26, 2023 No hay comentarios:
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miércoles, 22 de marzo de 2023

Castuera. Campo de concentración franquista, visita del 12-03-2023

 

Castuera. Campo de concentración franquista, visita del 12-03-2023

El día 12, un domingo de marzo del 2023, salimos en expedición a visitar vestigios de la guerra civil española, en la provincia de Badajoz, nos desplazamos a Castuera, para desde allí visitar el campo de concentración franquista, que se monta allí en un paraje inhóspito, para albergar todos los prisioneros posibles de zona republicana, dado que el fin de la guerra estaba cerca y cantado de mano el bando vencedor, como por desgracia sabemos el Rebelde o Franquista. Que nos mete directo a una dictadura que durara 40 años, y que la cual aún hay vestigios, pero no materiales, como quien exponemos aquí, sino mentales, que son los más peligrosos. Quedo muy marcada en cuatro décadas, el adoctrinamiento franquista, en nuestra sociedad. 

Este campo es una muestra de lo que aún no se puede hacer, de las trabas burocráticas que existen, para exponer la verdad, la verdad con un centro de interpretación, donde las generaciones futuras, vean por sus propios ojos, que fue aquello y para qué sirvió… Y después cada cual saque sus conclusiones.
 
El régimen de Franco estableció campos de concentración en España durante la guerra civil española. Uno de estos campamentos estaba situado en Castuera, localidad de la provincia de Badajoz. El Campo de Castuera se estableció en 1939 y se utilizó para recluir a prisioneros de guerra y opositores políticos al régimen. Las condiciones en el campamento eran duras e inhumanas. Los prisioneros sin apenas alimentos. Muchos murieron por desnutrición, enfermedades y malos tratos… Fue parte de una red más grande de represión y control. El régimen usó estos campamentos como una herramienta para reprimir la disidencia y mantener su control sobre el poder.
Hoy, la memoria del campo de concentración de Castuera y los demás campos del régimen de Franco se honra a través de esfuerzos para preservar registros históricos, artefactos y testimonios. Esto ayuda a garantizar que las generaciones futuras comprendan las atrocidades cometidas por el régimen y trabajen para evitar que tales atrocidades vuelvan a ocurrir. Su legado sirve como recordatorio de los peligros del autoritarismo y la importancia de salvaguardar los derechos humanos.



José Pecero Merchán
- marzo 22, 2023 No hay comentarios:
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domingo, 5 de febrero de 2023

Febrero. 86 años de una masacre..

 LA DESBANDÁ: EL GENOCIDIO FRANQUISTA DE LA CARRETERA DE MÁLAGA A ALMERÍA (FEBRERO 1937)



  El 6 de febrero  de 1937 las tropas del general Gonzalo Queipo de Llano entraron en Málaga. Alrededor de 100.000 republicanos huyeron hacia Almería por la ruta de la costa. Fue la llamada 'desbandá'. "Es lo más cercano a un infierno que he visto", recuerda Salvador Guzmán, superviviente.
Del periódico digital, Publico.
02/02/2013 18:44
Imaginaos 150.000 hombres, mujeres y niños que huyen en busca de refugio, temerosos del ejército nacionalista del general Queipo de Llano. No hay más que un camino. No hay más vía de escape. La ciudad que buscan es Almería, y hay que andar hasta allí cerca de 200 kilómetros...Tienen que caminar mujeres, ancianos y niños... tambaleándose, tropezando, abriéndose los pies en los pedernales polvorientos, mientras que los fascistas los bombardean sin piedad desde los aviones y los cañonean desde el mar.

ALEJANDRO TORRÚs



El testimonio pertenece a la libreta de anotaciones de Norman Bethune, reputado cirujano pulmonar canadiense que acudió a la Guerra Civil española como voluntario del Socorro Rojo. Su testimonio escrito y las fotos de su ayudante, Hazen Size, es de lo poco se conserva de uno de los episodios más trágicos, y desconocidos, de la Guerra Civil: la llamada desbandá.

El 6 de febrero de 1937 las tropas del general Gonzalo Queipo de Llano llegaron a Málaga. La mayoría de los pueblos de la parte occidental de la provincia ya estaba en manos de Franco, y la única salida que quedaba para los milicianos republicanos, las mujeres, los niños y los ancianos era la ruta de la costa, un camino que hoy se recuerda como "la carretera de la muerte" (la actual N-340).

Por el norte de Málaga llegaban las tropas italianas; por el oeste, el ejército de Queipo de Llano; y por mar, los buques del bando franquista. "Por tierra, mar y aire, las tropas franquistas, apoyadas por italianos y alemanes, atacaron a miles de civiles inocentes", asegura la historiadora de la Universidad de Málaga, Encarna Barranquero, autora del libro Población y Guerra Civil en Málaga: Caída, éxodo y refugio.



Entre 100.000 y 150.000 personas salieron de Málaga hacia Almería por la ruta de la costa. Saber con precisión cuánta gente murió es imposible, aunque algunas fuentes hablan de entre 5.000 y 7.500 personas. Muchos cadáveres acabaron en fosas comunes o se los llevó el río Guadalfeo. "Sólo en la fosa común del cementerio de San Rafael de Málaga ya se han identificado a más de 4.300 víctimas", señala Andrés Fernández, arqueólogo y responsable científico de las investigaciones en el cementerio de San Rafael.

"Los niños llevaban solamente su pantalón y las niñas su vestido ancho, medio desnudos todos bajo el sol... Niños con los bracitos y las piernas enredados en trapos ensangrentados: niños sin zapatos, con los pies hinchados; niños que lloraban desesperados de dolor, de hambre, de cansancio... cuatro días perseguidos por los aviones de los bárbaros fascistas, y cuatro noches de caminar en grupo compacto hombres, mujeres, niños, mulas, burros y cabras, tratando de mantenerse juntas las familias, llamándose por el nombre propio, buscándose en las sombras", prosigue el relato de Bethune.



"Lo peor que una persona puede ver"

Una de esas niñas que caminaba junto a su familia es Natalia Montasaroa. Tenía 13 años aquel 7 de febrero de 1937. Hoy, 76 años después recuerda lo que vivió durante aquellos días.

"Salimos de Málaga el día 7 a las diez de la noche. Teníamos miedo porque oíamos a Queipo de Llano por la radio, que decía: 'Malagueños, maricones, ponedle pantalones a la luna'. La carretera estaba llena de gente. No se me olvidará nunca una mujer con un niño pequeño en brazos; habían disparado desde el barco un proyectil, y las piedras que saltaron le dieron a la mujer en la cara: ella quedó muerta con el niño en brazos, al que no le pasó nada...", recuerda Natalia, quien en 1937 tenía apenas 13 años.

 La familia de Natalia, no obstante, no llegó nunca a Málaga. El ejército italiano los alcanzó antes. "La cuarta noche de travesía recuerdo que veíamos muchas luces detrás nuestra. Le pregunté a mi padre que qué era y me dijo que se trataría del alumbrado de alguna localidad. No era cierto. Se trataba de los tanques italianos. La gente se escondió en el monte. Desde los tanques disparaban con las ametralladoras a todo lo que se movía. Al día siguiente regresamos al camino, una mujer escondida en la cuneta había sido aplastada por los tanques. Ya no tenía sentido seguir adelante, los nacionales habían cortado la carretera de Motril", asegura.



No obstante, la peor parte del camino aun no había llegado para la familia de Natalia. A pesar de que ya no corrían el peligro de ser atacados por el ejército italiano, el camino de vuelta a casa dejó marcadas en su retina "lo peor que una persona puede ver".

"Por la carretera vimos muchos muertos: milicianos ahorcados; una familia entera (el padre miliciano, la madre y tres niños) con tiros en la cabeza; muchos prefirieron suicidarse y dar muerte a su familia antes de caer en manos de los nacionales. Cuando llegamos a Málaga a mucha gente la encerraron en un barco que había en el puerto, y a otros muchos los fusilaron", sentencia Natalia.

"Lo más cercano al infierno"

Salvador Guzmán, de 85 años, sí consiguió llegar a Almería con su familia. Su padre, José Guzmán, era el primer teniente de alcalde del ayuntamiento de Coín (Málaga), gobernado por una coalición de PCE y PSOE. Su huida arrancó la madrugada del 7 de febrero. En un coche, "similar al Renault 4-L de los 60", la familia del alcalde de la ciudad y la suya emprendieron un largo camino con destino en Almería. En total, diez personas en un coche de 1937.



"Lo primero que se queda en mi retina sucedió nada más salir de Málaga. En un cruce, vi como un hombre le pegó un tiro en la sien a sus dos hijas, después a su mujer y, por último, a él mismo. Fueron los primeros muertos que vi en mi vida pero, desgraciadamente, no fueron los últimos", recuerda Salvador, que asegura que a lo largo de su travesía su vehículo fue objeto de los disparos de los buques del bando franquista el Cervera y el Canarias.

"Los primeros misiles los tiraron a nuestro coche porque pensarían que éramos tropa. Aquello era lo más cercano al infierno que he visto nunca. Conseguimos refugiarnos en un corte de la carretera. Entonces, vimos a unos paisanos de Coín que también huían. Les dijimos que no pasaran, pero no nos hicieron caso. Vimos como su coche reventaba en cientos de pedazos", asegura Salvador.

Cuatro días después, la familia de Salvador consiguió llegar a Almería. Por el camino quedaron cientos de víctimas. "Vimos como abrieron las compuertas de un pantano llevándose a muchísima gente por delante entre gritos de desesperación de sus familiares", recuerda. La llegada a la capital almeriense, no obstante, no puso fin al peligro.



La aviación italiana estaba esperando a los fugitivos. "Los aviones italianos vinieron todas las noches. Bombardeaban el centro de la ciudad donde había miles de refugiados", relata Salvador, que se encontraba refugiada en la casa de unos amigos de la familia. Las noches de bombardeos sobre la capital de Almería serían los últimos que la familia de Salvador pasara unida. Terminada la guerra su padre fue detenido, humillado públicamente y encarcelado. En 1947, fue fusilado.

El bombardeo sobre Almería fue recogido por el doctor canadiense, quien llegó a la ciudad tras cuatro días trasladando enfermos desde Málaga a la ciudad almeriense. "Cuando aquellas 50.000 personas exangües habían llegado al sitio que creían un abrigo seguro, los aeroplanos fascistas, alemanes e italianos, desataron sobre la población un nutrido bombardeo... arrojaron diez bombas en el centro mismo de la ciudad, en la calle principal de Almería, donde, amontonados en el pavimento, dormían exhaustos los refugiados. La calle parecía un degolladero, con los muertos y los agonizantes, alumbrado por las llamas de los edificios que ardían", escribe Norman Bethune en su cuaderno.



 Muchos historiadores, como el propio Bethune llegaron a la conclusión de que se trató  de un plan organizado deDe exterminio. "¿Qué crimen habían cometido estos hombres de la ciudad para ser asesinados de modo tan sangriento?", se pregunta Bethune en la conclusión de sus escritos. "Su único crimen había sido el de votar por un Gobierno del pueblo; moderado paliativo contra la carga aplastante de siglos de codicia del capitalismo".

https://www.google.com/amp/s/m.publico.es/actualidad/carretera-muerte.html/amp












- febrero 05, 2023 No hay comentarios:
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martes, 3 de enero de 2023

El comandante portugués; Antonio Augusto de Seixas. Que salvo de una muerte segura a centenares de republicanos extremeños.

El Plural. Prensa.

El “Schindler portugués” que salvó a centenares de republicanos españoles arriesgando su vida. 

El militar portugués Antonio Augusto de Seixas Araújo

El militar portugués Antonio Augusto de Seixas Araújo

https://www.elplural.com/

30 de diciembre de 2018 por Juan Luis Valenzuela

Mucho se ha escrito y se ha hablado de aquellos héroes de guerras que “no eran las suyas”  y que estando bajo regímenes totalitarios arriesgaron sus vidas y sus cómodas posiciones sociales para salvar vidas. Entre ellos y ya en la filmografía cinéfila, destaca Oskar Schindler, el empresario alemán y miembro del Partido Nazi, que salvó la vida de aproximadamente 2.000 judíos durante el Holocausto empleándolos como trabajadores en sus fábricas de menaje de cocina y munición, ubicadas en lo que hoy son Polonia y la República Checa. 

El “ángel de Budapest”

Otro héroe también llevada a la pantalla fue Ángel Sanz Briz, diplomático español apodado el ángel de Budapest por sus acciones durante la Segunda Guerra Mundial. El zaragozano Ángel Sanz salvó a más de 5.500 judíos en 1944, durante su estancia como diplomático de España en Hungría. Sanz Briz se valió de un decreto español de 1924, ya derogado, para convencer al Gobierno húngaro de que autorizara a los judíos que alegaran su origen sefardí a vivir bajo el paraguas español. Se le concedió la autorización para proteger a 200 judíos y posteriormente a otros 150, permisos que logró multiplicar hasta llegar a los 5.500.

Pues bien, menos conocida pero no menos valiosa y valiente es la historia de Antonio Augusto de Seixas Araújo, más conocido como el teniente Seixas. Este militar portugués que nació en Montalegre en 1891 y murió en Lisboa un 28 de octubre de 1958, tuvo un importante papel al inicio de la Guerra Civil española salvando a numerosos republicanos que cruzaban la frontera huyendo de la barbarie fascista. Esta labor de ayuda la hizo en muchas ocasiones desobedeciendo órdenes superiores. El teniente Seixas improvisó un campo de refugiados en la localidad de Barrancos en el Bajo Alentejo alojando a más de cuatrocientos extremeños que huían de la represión de las tropas de Franco.

Los refugiados de Barrancos

Al inicio de la Guerra Civil española avanzaba por Extremadura el denominado “Ejército de Äfrica”. El objetivo era comunicar las tropas golpistas del Norte y del  Sur. En ese episodio acontecieron hechos horribles y de brutal represión de los militares fascistas contra la población civil extremeña, destacando las atrocidades acaecidas en grandes poblaciones como Almendralejo, Zafra o Mérida. De esos asesinatos colectivos queda para la negra historia la conocida como “Masacre de Badajoz” durante el 14 o el 15 de agosto de 1936 con cerca de 4.000 víctimas. Este asesinato colectivo provocó que ​miles de extremeños y andaluces, sobre todo gente del campo, huyeran cruzando la frontera hispano-lusa en una especie de imitación de la “Desbandá” malagueña en la carretera de Almería, intentando ponerse a salvo en Portugal. Tristemente la mayor parte de los huidos, activistas sindicales, alcaldes, concejales y militantes de izquierda, milicianos de las cuencas mineras del sureste, extremeños y andaluces, fueron devueltos a la fuerza a España por el dictador portugués Oliveira Salazar, aliado y simpatizante de Franco afín al bando franquista. La mayoría de los “devueltos” a España terminaron sus vidas poco después al ser fusilados. Pero más de mil de ellos, en un acto solidario e inédito fueron, gracias a las gestiones de Seixas evacuación a territorio republicano, un hecho increíble por las concomitancias ideológicas de Franco y el dictador portugués Oliveira Salazar.

Heroicidad

Y es este hecho el que destaca la bondad y valentía del teniente Antonio Seixas ocurrió entre el 21 y el 23 de septiembre. Ese día una masa humana de 600 personas provenientes en su mayoría de localidades fronterizas, que aún no han sido tomadas por las tropas sublevadas franquistas, como Jerez de los Caballeros, Oliva de la Frontera o Villanueva atravesaron la frontera natural que constituye el río Ardila logrando alcanzar la ciudad portuguesa de Barrancos.

La frontera entre Portugal y Extremadura y Huelva en se encontraba vigilada por tropas dependientes del teniente Seixas. Jugándose su empleo militar y su libertad tanto Seixas como el teniente Oliveira Soares, dejaron que los  refugiados rebasaran la frontera y se quedasen en tierra portuguesa incluso haciendo frente a sus perseguidores. En total fueron 616 personas a las que se ubicó en un campo de refugiados en Coitadinha. Las informaciones se trasladaron a la otra parte de la frontera, la española, y eso provocó que aumentara la llegada de nuevos huidos extremeños y andaluces. En un gesto épico de inmensa valentía y también de indisciplina, Seixas montó un nuevo campo de refugiados, este en Russianas. Con su ayuda humanitaria y la solidaria de los vecinos portugueses de Barrancos, 411 refugiados sobrevivieron esperando un desenlace

Salva a refugiados

Lo insólito del logro de la tenacidad y osadía del teniente Seixas se plasmó sorpresivamente en octubre de 1936. Luego de negociaciones entre el gobierno español de la República y el portugués de Oliveira Salazar, el dictador luso cedió a la repatriación a zona republicana de los refugiados españoles en su país. Fueron 1.020 los refugiados contabilizados por la suma de los distintos campos de refugiados frente a los datos oficiales del Gobierno portugués que creían que eran 616. Por ello las autoridades portuguesas acusaron a Seixa de traición y fue encarcelado durante 60 días en una fortaleza en Elvas así como se le suspendió de su cargo. Años después se le readmitió y destinado como comandante de sección a Sines. Falleció en 1959.

Reconocimiento de la Junta de Extremadura

En abril de 2010, el entonces presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, reconoció la figura del teniente y mostró su agradecimiento por la ayuda prestada a los refugiados extremeños en 1936 inaugurando en Olva de la Frontera  un monumento en honor al teniente Seixas.

MEMORIA HISTÓRICA

Enlaces de interés, sobre el artículo:

Publico Prensa:

El caso del teniente Seixas

https://www.facebook.com/watch/?v=2276475852602286

 

 

Escrito por: Gloria Mateo



- enero 03, 2023 No hay comentarios:
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lunes, 27 de junio de 2022

El calvario judicial del alcalde al que se le embargó una vaca por atreverse a exhumar una fosa común.

Dos investigadores han rescatado la historia de Benito Benítez Trinidad, regidor de un pueblo de Badajoz, para ilustrar las trabas a la reparación de las víctimas del franquismo durante la Transición

— El Gobierno retomará cuanto antes los trabajos para exhumar a víctimas del Valle de los Caídos tras el aval judicial

MEMORIA HISTÓRICA


Marta Borraz

23 de junio de 2022 23:07h
Actualizado el 24/06/2022 11:44h

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Hoy la memoria histórica sigue siendo una asignatura pendiente, pero impulsarla cuando la muerte de Franco estaba reciente fue un auténtico desafío. Quienes buscaron poner fin a la impunidad de los crímenes de la dictadura en los tiempos en los que España estaba empezando a estrenar la democracia se enfrentaron a obstáculos, presiones, amenazas o incluso denuncias. Es lo que ocurrió en Torremejía, un pueblo de Badajoz marcado por la represión franquista en el que impulsar la exhumación de la fosa común en la que yacían los fusilados abocó a su primer alcalde democrático a un calvario judicial en 1979, tras la denuncia de quienes se oponían a la reparación de las víctimas.

Dos investigadores expertos en memoria histórica de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), Paloma Aguilar y Guillermo León, han rescatado la historia de Benito Benítez Trinidad en el artículo Los orígenes de la memoria histórica en España: los costes del emprendimiento memorialista en la Transición, publicado en la revista Historia y Política. Los expertos han accedido por primera vez al expediente judicial y al archivo municipal y han recopilado testimonios para retratar un caso cuya relevancia trasciende al ámbito local y sirve para ilustrar los límites con los que se encontraba entonces lo que hoy llamamos memoria histórica.

Este tipo de acciones “se produjeron casi exclusivamente” a pequeña escala y gracias al empeño de los familiares, que solían conocer dónde estaban enterrados los asesinados. “Pensaron que era su momento y que con la aprobación de la Constitución, el sistema sí les daría una respuesta”, cuenta León. Pero se toparon con un escenario de “hostilidad” por parte de los sectores profranquistas y de “indiferencia” social e institucional. “Las Administraciones no eran sensibles a ello, así que las medidas de reparación que se llevaron a cabo fueron escasas y fragmentadas”, añade.

Ni siquiera formó entonces parte de las agendas de los partidos y sindicatos de izquierdas. “Se marginó de las estrategias políticas a nivel provincial y nacional, pero en esos momentos el PSOE, el PCE o la ORT (Organización Revolucionaria de Trabajadores) estaban trabajando sobre el terreno para construir candidaturas municipales, así que muchas familias se les acercaban en los pueblos para preguntarles por sus padres, sus hijos, sus tíos...”, explica el experto.

En la práctica, las iniciativas acabaron dependiendo de “la determinación” de alcaldes, concejales e incluso sacerdotes gracias al acercamiento local con las familias. Aunque no sin costes. A veces, como ocurrió en Motril, se llegaron a suspender funerales en honor a las víctimas debido a las presiones y algunas publicaciones como Cuadernos para el Diálogo llegaron a recibir amenazas por publicar reportajes sobre el tema. “En muchas ocasiones los pioneros de la memoria histórica sufrieron presiones, amenazas y acciones intimidatorias”, resume el artículo, que pone el foco en que la extrema derecha lo que quería evitar era “que se mancillara la versión de la historia ofrecida por el franquismo”.

Un largo proceso judicial

A Benito Benítez Trinidad hacerlo le valió una denuncia y un largo proceso judicial instrumentalizado con fines políticos, lo que hoy llamaríamos lawfare. “Hay que tener en cuenta que se trataba de un contexto local donde la derecha se veía desplazada del poder que había detentado durante décadas y quien lo ocupaba era un jornalero. Esto en un ámbito rural donde las diferencias sociales estaban muy marcadas generaba impotencia entre los sectores conservadores”, explica León.

Militante de la ORT, un partido marxista ya desaparecido, y hasta entonces obrero agrícola, Benítez fue elegido alcalde de Torremejía con 30 años en las primeras elecciones democráticas, en 1979. El pueblo, eminentemente agrícola y marcado por el recuerdo traumático de la represión franquista, votó en esos comicios mayoritariamente a la ORT, seguida de la UCD, el PSOE y el PCE. Se conformó una corporación heterogénea que dio lugar a momentos tensos e intentos de mociones de censura contra el alcalde.

Pero el momento más convulso llegó con la petición de los familiares de los represaliados de abrir la fosa clandestina situada en una calle del cementerio por la que la gente pisaba al pasar. Llegaron a ser 40 asesinados, según ha contabilizado el historiador Francisco Espinosa, aunque en el mausoleo que se erigió para albergar los restos figuran 33 nombres. El momento lo recuerda Ángel Calle, entonces concejal en Mérida y dirigente de la ORT: “Una serie de mujeres se enfrentaron al alcalde y a mí y nos plantearon que teníamos que sacar a sus padres. El sepulturero del viejo cementerio municipal nos dijo la ubicación porque sabía de memoria dónde estaban [...] Y decía a la gente: 'aquí está tu padre', 'aquí, tu tío', 'aquí, tu abuelo'”.

Según consta en el artículo, Benítez no lo dudó y lo llevó al pleno del 28 de julio de 1979. Menos de un mes después, Torremejía llevaría a cabo la exhumación. Los restos se introdujeron en sacos de plástico y el acto de traslado se produjo en forma de cortejo sin banderas de partidos, según el informe que elaboró la Guardia Civil. Algunos medios se hicieron eco del hecho llegando a destacar el carácter multitudinario del acto. Los testimonios recogidos por los investigadores confirman que se vivieron momentos “de emoción” y “dolor” y que aquellos días la atmósfera en el pueblo era “tensa”. Tanto que aparecieron varias pintadas con amenazas e injurias al alcalde, que en una ocasión llegó a ser agredido e insultado por varios militantes de derechas.

Estas acciones no tuvieron repercusión judicial, pero sí lo tuvo la exhumación, a raíz de dos denuncias presentadas por el gobernador civil de la provincia y el concejal de UCD en Torremejía, médico y jefe local de Sanidad, Julián Membrillo Bote. No eran “dos actores cualquiera”, sino figuras “relevantes” desde el punto de vista sociopolítico, añade el artículo. Tras meses de instrucción, el 25 de enero de 1980, el juez emitió un auto de procesamiento contra Benítez en el que le imputaba dos delitos: uno contra la salud pública por no haber pedido permiso a la Jefatura de Sanidad y otro por malversación de caudales públicos, acusado de utilizar para la exhumación a trabajadores del Empleo Comunitario, una fórmula de empleo transitorio en obras financiadas por el Estado que rigió hasta 1983 para paliar el paro agrícola.

El apoyo del pueblo

El juez le impuso además una fianza de 50.000 pesetas, pero al no tener la cantidad ni disponer ni siquiera de vivienda en propiedad, la justicia solo pudo embargarle una de las dos vacas que tenía la familia. Aunque ahora puede resultar algo “cómico”, destaca la investigación, fue en su momento un suceso traumático porque eran los únicos bienes que poseían. De hecho, su hijo Antonio sigue acordándose del momento en el que las autoridades se llevaron al animal de su casa. Sin embargo, el pueblo “se volcó” en la causa judicial e hicieron una colecta de “bonos de ayuda” de 100 pesetas para desembargar la vaca, algo que consiguieron.

El caso fue muy sonado, publicado en medios nacionales como El País e incluso llegó al Congreso de los Diputados, donde el entonces diputado de Euskadiko Ezquerra, Juan María Brandés, interpeló al Gobierno para que, en caso de condenarse a Benítez, se tramitara “inmediatamente” el indulto. Finalmente, el alcalde fue absuelto el 19 de junio de 1980, casi un año después de la exhumación. Consideró el juez que no había cometido los delitos que se le imputaban: “El de la salud pública no se sostenía porque llevaban más de 40 años enterrados. Por otro lado, varios trabajadores del Empleo Comunitario testificaron que nadie les había ordenado hacer la exhumación, algunos incluso eran familiares de enterrados. Aun así, las actividades encajarían con lo que hacían” estos empleados, resume León.

A esto se sumaba la presión social del pueblo y la repercusión que llegó a tener, lo que empezó a poner el foco en que “lo que se dirimía realmente era una cuestión de orden moral y no jurídica”, remacha el experto, que apunta a cómo el “tormento judicial” que afrontó el alcalde se constituyó como un “efecto disuasorio” de acciones parecidas. Benítez acabó siendo alcalde de Torremejía durante casi 25 años con diferentes formaciones políticas: de la ORT pasó a IU y después al PSOE, hasta 2003. Falleció en 2013, con 64 años.

Marta Borraz

 

- junio 27, 2022 No hay comentarios:
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